E
l Presidente José Antonio Kast anunció un reordenamiento en su equipo ministerial que dejó fuera a Mara Sedini y Trinidad Steinert. Los movimientos implican además la designación de nuevos responsables en las carteras de Vocería, Interior, Seguridad, Obras Públicas y Transporte.
Nombramientos principales
- Claudio Alvarado: Asumirá la Vocería de Gobierno y mantendrá su rol en Interior, actuando como biministro.
- Martín Arrau: Fue trasladado al Ministerio de Seguridad, proveniente del Ministerio de Obras Públicas (MOP).
- Louis de Grange: Hasta ahora titular de Transporte, quedó a cargo también del MOP, acumulando ambas carteras.
Motivos del ajuste
El Ejecutivo justificó los cambios ante la creciente presión política y las críticas públicas que enfrentaban las salientes ministras en sus respectivas áreas. El Presidente se despidió de ellas y reconoció que no esperaba tener que efectuar un cambio de gabinete en esta etapa tan temprana de su administración.
Caso Trinidad Steinert
La salida de la ministra de Seguridad se produjo tras una serie de episodios que pusieron en duda su gestión. Inicialmente, su administración fue objeto de atención por decisiones internas en la Policía de Investigaciones, entre ellas la remoción de una alta oficial, hecho que generó versiones sobre tensiones personales en el interior del ministerio.
Posteriormente, la falta de un plan de seguridad claro y una presentación parlamentaria considerada insuficiente profundizaron las críticas. La situación se agravó por la cercanía de una interpelación y la expectativa de un informe de Contraloría sobre la remoción en la PDI, lo que terminó por hacer insostenible su continuidad.
Caso Mara Sedini
La exvocera enfrentó desde el inicio dificultades en su rol público: intervenciones con errores y declaraciones polémicas que erosionaron su credibilidad. Entre los episodios más comentados estuvieron expresiones que generaron rechazo transversal y afirmaciones sobre hechos judiciales que fueron cuestionadas por su precisión. A pesar del respaldo público del Presidente en varias ocasiones, los tropiezos comunicacionales se acumularon y precipitaron su salida.
Reacciones políticas y balance final
La decisión provocó reacciones encontradas: desde la oposición se valoró que el cambio confirmara deficiencias en la gestión de seguridad; en el oficialismo algunos dirigentes destacaron el ajuste como parte del proceso de instalación del gobierno y valoraron la llegada de nuevos ministros a carteras críticas. Líderes de partidos aliados también comentaron el movimiento como un paso relevante en la consolidación del Ejecutivo.
El ajuste representa el primer golpe de envergadura al equipo de gobierno y pone en evidencia tensiones en el diseño institucional y en la comunicación del Ejecutivo durante su etapa inicial. Los nuevos nombramientos buscan dar respuesta a las críticas en áreas sensibles, especialmente seguridad, mientras el gobierno intenta recuperar estabilidad política y operativa.