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Editorial a varias manos Columna Exclusiva

La motosierra al tejido social:
5 RECORTES QUE AMENAZAN NUESTRO FUTURO

"¿Hasta qué punto permitiremos que la ilusión de un Estado mínimo se construya a costa del futuro de nuestros jóvenes, la dignidad de nuestros mayores y el cuidado de nuestra infancia?"

RP

POR EQUIPO RED PULSO

REDACCIÓN COLECTIVA | MAYO 2026

5 min de lectura Análisis Crítico
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° Por Benjamin Del Pino

Permitir que la ilusión de un Estado se convierta en la hoja de ruta de nuestra sociedad es aceptar que la frialdad de los números está por encima de la vida de las personas, puesto que cada vez que se desmantela una institución o se recorta un apoyo vital, no estamos simplemente borrando una cifra en un papel, sino que estamos apagando activamente las esperanzas de los jóvenes que buscan un propósito, arrebatándole la paz y el descanso que le debemos a nuestros adultos mayores tras toda una vida de esfuerzo y, de manera aún más dolorosa, dejando en el más profundo desamparo a una infancia que depende por completo de nuestro cuidado colectivo, lo cual nos obliga a cuestionarnos si de verdad estamos dispuestos a sacrificar nuestra propia humanidad a cambio de una promesa que, en la realidad del día a día, termina siendo el abandono de los más frágiles frente a un destino que deberíamos estar construyendo juntos, con la solidaridad de un tejido social que se niegue a soltarle la mano a los suyos. .

Gratuidad & ¿El fin del ascenso social?

° Por Carolina Oyarce

El pasado marzo, el Presidente José Antonio Kast propuso una serie de modificaciones al financiamiento estatal para la educación universitaria como parte de su proyecto de ley “Plan de Reconstrucción Nacional”. Dentro de los puntos claves de su propuesta, junto con el reforzamiento de los mecanismos de cobre para el CAE, se encuentra una significativa reducción a la edad de los estudiantes que podrían postular a este beneficio, contemplando únicamente a aquellos menores de 30 años.

Estas medidas, aunque enfocadas en la educación, afectan directamente a la sociedad chilena. Los límites a la gratuidad no son meros números, son fuerzas que agudizan las brechas de desigualdad social, permitiendo a los que están mejor posicionados avanzar a un más y estancar a aquellos que desde un inicio se encuentran en una posición desventajosa. Limitar la posibilidad de educar a la población no es solo un tema presupuestario, es frenar la capacidad misma de la sociedad para avanzar hacia la igualdad y el progreso.

Pensión Garantizada Universal (PGU) & ¿Una vejez a la deriva?

° Por Benjamin Del Pino

La visión política impulsada por figuras como José Antonio Kast, que sugiere la revisión, condicionamiento o recorte de los fondos destinados a la Pensión Garantizada Universal y los pilares solidarios, no representa simplemente un ajuste fiscal en los grandes números de la nación, sino que se erige como una amenaza directa a la ya frágil tranquilidad de nuestros adultos mayores, puesto que al intentar debilitar esta red de apoyo esencial se está poniendo en jaque el único sustento que le permite a una enorme parte de nuestros abuelos cubrir sus necesidades más básicas, arrebatándoles de un plumazo la certeza de poder costear sus tratamientos médicos o llevar el pan a su mesa al final del mes, lo cual nos arrastra hacia un escenario profundamente injusto donde la supuesta estabilidad económica del país pretende sostenerse castigando justamente a quienes ya entregaron sus mejores años y hoy más necesitan de la mano protectora del Estado.

INJUV & ¿El abandono de las juventudes?

° Por Amanda Torrejón

La drástica reducción de casi la mitad del presupuesto destinado al Instituto Nacional de la Juventud representa una herida profunda en el tejido de nuestro apoyo social, puesto que no solo se traduce en la dolorosa pérdida de empleo para más de 130 profesionales comprometidos con la causa, sino que desmantelar de raíz uno de los pilares fundamentales para el desarrollo de nuestras nuevas generaciones. Al recortar estos recursos, se está dejando en una vulnerabilidad absoluta a más de cuatro millones de jóvenes que encontraban en esta institución un refugio para cuidar su salud mental, un impulso vital para acceder a su primera oportunidad laboral o una guía necesaria en su salud sexual, quedando hoy a la deriva frente a un futuro que, lejos de ofrecer certezas, parece cerrarles las puertas en los momentos de mayor necesidad. Las juventudes no son solo los adultos del mañana, son la realidad del hoy que inciden directamente en los barrios y en las comunidades en las que viven, pero ahora esta en discusión algo aun más básico, el derecho a ser considerados dentro de la sociedad.

Primera infancia y lactantes & ¿Un castigo a la maternidad y el desarrollo?

° Por Dalal Misleh Vilches

La drástica reducción de recursos para el Programa de Apoyo al Recién Nacido, ese beneficio que en el corazón de nuestra sociedad conocemos y valoramos como el 'ajuar', representa una de las medidas más dolorosas y desoladoras para el inicio de la vida, ya que no se trata simplemente de un ajuste economico, sino de un golpe directo a la dignidad y al bienestar de la madre y su hijo. Al recortar estos beneficios, se está desmantelando un sistema de cuidado que garantiza que cada niño, sin importar su origen, contará con las herramientas básicas para un desarrollo pleno, arrebatándole a las familias ese kit de bienvenida que no solo entregaba ropa o artículos de aseo, sino que fomenta el apego y la curiosidad a través de libros y elementos de estimulación temprana, llegando incluso a comprometer algo tan sagrado como el descanso seguro al limitar el acceso al paquete del buen dormir, dejando así a miles de recién nacidos sin ese primer abrazo protector que el Estado solía brindar para asegurar que sus primeros pasos en este mundo fueran dados con igualdad y amor.

Institucionalidad de la Mujer & ¿Borrando los avances históricos?

° Por Amanda Rojas

En el marco del gobierno de José Antonio Kast, en el Ministerio de Hacienda liderado por Jorge Quiroz, se propone recortar el 3% del presupuesto en el Ministerio de la mujer, por el ajuste fiscal general, éste, según la ministra Marín no tocará programas como “Mujeres Jefas de Hogar”, pero en donde sí se propone realizar ajustes estructurales, será en la fundación PRODEMU (fundación para la promoción y desarrollo de la mujer) la cual tiene como misión entregar herramientas a través de formación y capacitación para la autonomía de la mujer en términos físicos y económicos.

Entonces nos llegamos a preguntar ¿somos las mujeres una prioridad de este gobierno o somos un pensamiento posterior? ¿serán estos ajustes estructurales un real cambio o terminarán por afectar el funcionamiento de la fundación?. Lo único que podemos saber es que tenemos a una ministra la cual previo a asumir su cargo sostuvo públicamente que la existencia del ministerio debía evaluarse donde sugirió fusionarse con otras carteras. Marín ha declarado que no busca definirse bajo la etiqueta del feminismo, pero si miramos hacia atrás ¿que seríamos las mujeres sin el feminismo?

¿Estamos frente a un plan de eficiencia econóica o ante un castigo ideológico dirigido a quienes más dependen de lo público?

° Por Benjamin Del Pino

Al fin del día, cuando miramos estos recortes de cerca, nos damos cuenta que no estamos hablando de cifras económicas sin peso, que no tendrán efecto alguno sobre nosotros mismos, eso es erróneo, o que tampoco es una “simple” manera de ahorrar, más bien diríamos que estamos presenciando una declaración de principios super clara por parte del gobierno ultraderechista, donde se puede decir que, casi con el dedo se decide quienes sobran en este modelo de país. Porque quitarle el piso a un estudiante, un abuelo o a una mamá con su bebe no es una decisión técnica, sino que es elegir dejar a miles de personas a la deriva en una sociedad en donde el Estado en vez de dar la mano, te la suelta. Si el precio que tenemos que pagar para que estas ideas funcionen es sacrificar el bienestar de nuestros jóvenes y la paz de nuestros ancianos, entonces nos toca detenernos a pensar con mucha calma si es que realmente nos queda algo que valga la pena cuidar después de tanto recorte, porque al final del camino, ¿que clase de futuro nos espera si lo que hoy llamamos “progreso” se construye sobre los pedazos de los sueños de nuestra propia gente?