E
n los pasillos del Congreso, la subsecretaria de la Segpres, Constanza Castillo (RN), se ha transformado en la operadora política más activa del gobierno. Su misión: alinear a Renovación Nacional en torno al ambicioso Plan de Reconstrucción Nacional, la megarreforma que el Presidente José Antonio Kast busca instalar como sello de su administración.
Castillo ha desplegado una agenda intensa de reuniones bilaterales, almuerzos con parlamentarios y conversaciones privadas con senadores y diputados de su partido. El objetivo es claro: contener los desmarques internos y asegurar que RN se mantenga disciplinado en las votaciones, pese a las diferencias que han comenzado a asomar públicamente.
Tensiones en el oficialismo
Las tensiones no son menores. Senadoras como Paulina Núñez y María José Gatica criticaron la salida de la directora del Sernameg, mientras la diputada Ximena Ossandón pidió "parcelar" el proyecto de reconstrucción. A su vez, el diputado Diego Schalper se opuso a un límite etario en la gratuidad universitaria, obligando al Ejecutivo a retirar esa medida.
En este escenario, Castillo ha consolidado una dupla política con el ministro José García, también de RN, y se ha convertido en la voz de confianza del ministro del Interior, Claudio Alvarado, dentro de la Segpres. Su experiencia previa en la Cámara de Diputados le ha permitido tejer redes transversales que hoy resultan vitales para negociar.
El primer gran test de la Segpres
La bancada de RN, sin embargo, ha buscado despejar dudas: en una declaración oficial comprometió su respaldo al proyecto de ley y destacó que, pese a los matices, el partido ha votado ordenadamente todas las iniciativas del Ejecutivo. Según subrayó Núñez para calmar las aguas internas, las diferencias se discuten previamente.
La magnitud de la megarreforma, que contempla más de 40 iniciativas, convierte este despliegue en el primer gran test político de la Segpres bajo el gobierno de Kast. Y en esa exigente prueba, Constanza Castillo aparece indiscutiblemente como la pieza clave para sostener la disciplina partidaria y garantizar que el proyecto avance sin tropiezos en el Congreso.